


Esquís de eslalon - Hombre -
El Racetiger SL de la marca Völkl es un esquí alpino técnico y de alto rendimiento, especialmente desarrollado para el eslalon.
Con un núcleo Multilayer Woodcore de álamo y haya, este esquí está equipado con la tecnología 3D.Glass , que proporciona potencia y rigidez para descender sobre la nieve dura. Hecho con un diseño Full Titanal complementado con refuerzos que proporcionan agarre y estabilidad impecables, este esquí ofrece una dirección ultraprecis para quienes prefieren los giros rápidos.
Gracias a las espátulas de carbono hechas a medida, Racetiger GS es más sensible y permite una torsión específica donde el esquí lo necesita. Esto te permitirá abordas las curvas con agilidad y menos esfuerzo. Además, este modelo se ofrece con la fijación rMotion3 12 GW que garantiza una transmisión más directa y potente de los apoyos, al tiempo que facilita los cambios rápidos de canto.




- Suela P-Tex 4504, resistente con buen deslizamiento.
- Rocker en espátula con cámber estándar
- Núcleo Multilayer Woodcore de haya y álamo
- Full Sidewall, cantos rectos bajo el patín
- Full Titanal para el dinamismo y la capacidad de respuesta
- Fijaciones rMotion 3 12 GW
- Compatibilidad con Grip Walk
Línea de cotas: 126 - 67 - 102 mm
DIN: 4 - 12
Peso: 3010 g en talla de 165 cm
Radio de giro:
150 cm: 10,2 m
155 cm: 11,0 m
160 cm: 11,8 m
165 cm: 12,6 m
170 cm: 13,4 m
3D.GLASS:
Tecnología que mejora el rendimiento general y la estabilidad de los esquís, incluso en condiciones de nieve difíciles. En comparación con las construcciones convencionales de fibra de vidrio, las capas tridimensionales y de plegado múltiple de fibra de vidrio en la espátula y el talón proporcionan un mejor agarre de los cantos y un comportamiento de rebote más agudo en los giros.
Tailored Carbon Tips:
Las nuevas espátulas de carbono a la medida se producen mediante un innovador proceso de fabricación que cose las fibras de carbono una a una sobre un material de soporte. Las fibras se colocan a lo largo de las líneas de fuerza. Esto último influye de forma decisiva en el comportamiento del esquí al deslizar. Según su grosor, las fibras ayudan a dirigir la dinámica a las zonas del esquí donde se necesita. Son ligeros y permiten a la espátula entrar en los giros con agilidad y menos esfuerzo, y acumular energía rápidamente.